La enfermedad renal ósea
El calcio y el fósforo son minerales presentes en muchos alimentos. El cuerpo funciona de forma óptima cuando estos minerales están en equilibrio. Pero con la enfermedad renal, el fósforo puede acumularse en la sangre. Para tratar de eliminar la acumulación del fósforo en la sangre, el cuerpo le roba el calcio a los huesos; esto causa un problema de salud llamado enfermedad renal ósea.
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| Con el tiempo, la enfermedad renal ósea puede aumentar su riesgo de fracturarse los huesos. |
Cómo afecta al cuerpo la enfermedad renal ósea
Si este desequilibrio no se controla, con el tiempo los huesos pueden debilitarse; la columna vertebral, las costillas y los huesos de las manos y de los pies suelen correr el mayor riesgo. Si sus huesos se debilitan demasiado, un acto tan simple como caminar o toser puede bastar para causarle una fractura. La mejor manera de protegerse los huesos es controlar el nivel de fósforo en la sangre.
Si avanza la enfermedad renal ósea
Si la enfermedad empeora, pueden surgir los siguientes problemas:
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Picazón en la piel
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Dolor en los huesos y las articulaciones
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Huesos quebradizos
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Fracturas
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Debilidad muscular
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Aparición de depósitos de fosfato de calcio en órganos como el corazón, los pulmones, los ojos, la piel y las encías.
Extraído de: Martin KJ, González EA, Slatopolky E, Brenner & Rector's The Kidney, 7th ed., Chapter 52 - Renal Osteodystrophy, 2004, pp 2255-2293
Última revisión:
9/16/2005
Fecha último modificado:
9/16/2005